El Aeropuerto Internacional de Viena, también conocido como Aeropuerto de Schwechat, está ubicado a 19 kilómetros al sureste del centro histórico de Viena. Un taxi al centro de la ciudad cuesta unos 30 euros (40 euros si es de noche), los autobuses de la línea del aeropuerto cuestan solo 8 euros por persona (desde las 5 de la mañana hasta medianoche) y llevan a Morzinplatz/Schwedenplatz en el centro de la ciudad en solo 20 minutos. El conocido City Airport Train (CAT) no hace paradas y tarda solo 16 minutos en llegar a la estación Wien Mitte (Landstraße), pero un billete de ida cuesta 11 euros y uno de ida y vuelta 19 euros. Si no tienes mucha prisa, la forma más económica de llegar al centro de la ciudad es con el tren de cercanías (S-Bahn). Simplemente toma cualquier tren con destino a Florisdorf en la línea S7, que sale dos veces por hora hasta medianoche, y baja en la estación Wien Mitte. Desde allí estarás bien conectado al centro, por ejemplo, la línea U3 del U-Bahn conecta con Stephansplatz, donde se encuentra la imponente Catedral de San Esteban, justo en el corazón del centro de la ciudad.

Los trenes circulan con frecuencia a todas las regiones y países vecinos. Los trenes nocturnos y los trenes más rápidos Euro-City llegan desde prácticamente todas las ciudades de Europa Central. Los trenes de alta velocidad RailJet e ICE llegan desde ciudades como MúnichBudapestZúrichPraga. La Estación Central de Viena (Hauptbahnhof) se encuentra en el distrito 10 al que se puede ir con la línea de metro U1 que está conectada con Karlsplatz y Stephansplatz en el centro de la ciudad. Sin embargo, ten en cuenta que los trenes con destino al este a menudo salen de la estación oeste (Westbahnhof).

Las líneas de autobuses internacionales, como Flixbus, Blaguss o Eurolines, ofrecen servicios a muchos destinos europeos, especialmente a países vecinos. Los autobuses llegan y salen de la Terminal Internacional de Autobuses de Viena junto a la estación de metro Erdberg (línea de metro U3).

Puedes encontrar baños públicos en muchos lugares del centro histórico de Viena, pero también en parques como Stadtpark o Prater. Lo habitual es tener que pagar 0,50 euros para usarlos. Los horarios de apertura no están estandarizados, pero la mayoría están abiertos durante el día entre las 9:00 y las 18:00. En algunas estaciones de metro del centro de la ciudad, los baños públicos están abiertos las 24 horas de día. En la estación de Karlsplatz, en la salida de la Ópera (Staatsoper), la experiencia de ir al baño es un tanto especial. Hacer tus necesidades en el ‘baño cantante’ cuesta 1 euro, ¡pero tu visita irá acompañada por valses de Strauss de fondo! Algunos restaurantes y cafés también ofrecen sus baños a no consumidores, pero cobran por ello. Si estás cenando, la mayoría de las veces puedes coger un ticket de baño de una máquina y al pagar la cuenta, ¡se te descontará del total! ¡Así que asegúrate de llevar siempre encima una moneda de un euro o de 50 céntimos!

A pesar de que muchos de estos compositores no son de Viena, contribuyeron enormemente a que Viena se convirtiera en la capital de la música clásica mundial donde, gracias a la filantropía de la dinastía de los Habsburgo y muchos otros aristócratas, pudieron cultivar su arte con bastante libertad. El palacio imperial, Hofburg, ubicado en el centro histórico de Viena, creó un ambiente próspero para el desarrollo artístico y atrajo a músicos y artistas internacionales. Si deseas obtener más información sobre la tradición musical vienesa, desde Haydn y Mozart en el siglo XVIII hasta Beethoven y Schubert, y hasta bien entrado el siglo XX, nuestro recorrido ‘Ciudad de la Música’, que tiene como punto de partida el Museo Albertina y recorre el centro histórico de Viena, ofrece una visión fascinante de la vida de estos maestros y sigue los pasos de los grandes músicos que vivieron y trabajaron en Viena. ¡Escucharás incluso algunos ejemplos icónicos de sus obras a lo largo del camino!

Si planeas estar en Viena en la víspera de Año Nuevo, existe una oportunidad maravillosa de experimentar de primera mano el concierto anual de música clásica más retransmitido en el mundo: el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena en el Musikverein. Pero reserva con mucha antelación ya que este es posiblemente el evento de música clásica más popular de Viena, ¡y eso ya es decir! Sin embargo, si no puedes conseguir entradas para este popular evento, el Musikverein ofrece siempre conciertos de los nombres más importantes de la música clásica.

Para los amantes de la ópera, la Wiener Staatsoper (Teatro de la Ópera Estatal) ofrece una programación extraordinariamente diversa donde se puede escuchar una ópera diferente casi todas las noches de la semana. La Ópera Estatal también se encuentra en el centro histórico de Viena y, por lo tanto, está a poca distancia a pie del Musikverein, Haus der Musik (Casa de la Música), el lugar donde se ubicaba el último apartamento de Mozart y, por supuesto, Karlskirche, Stephansdom (la Catedral de San Esteban), y Peterskirche en la que a menudo se organizan conciertos.

La cafetería vienesa (Kaffeehaus) es una institución de toda la vida y desempeña un papel integral en la cultura y la sociedad vienesas. Puedes visitarlas en el centro histórico de Viena o en cualquier otro distrito, moderno o antiguo, pero por favor, mientras estés en Viena, intenta alejarte de las cadenas americanas, ve a las tradicionales y ¡apoya la economía local! Las cafeterías ofrecen una amplia selección de bebidas de café, periódicos internacionales, así como pasteles y tartas tradicionales como Apfelstrudel, Sacher Torte o Punschkrapfen. El diseño llamativo generalmente incluye mesas de mármol, sillas Thonet y detalles interiores de inspiración histórica. El escritor austriaco Stefan Zweig describió una vez la cafetería vienesa como “realmente una especie de club democrático, al que cualquiera puede acudir para tomar una taza barata de café y pasar horas sentado, discutiendo, escribiendo, jugando a las cartas, puede recibir su correo y sobre todo tiene acceso a un número ilimitado de periódicos y revistas”. Desde entonces, es posible que solo haya cambiado un detalle: una “taza barata de café” supone pagar al menos 3 euros por un café solo. Entre los cafés vieneses más famosos se encuentran Café Demel, Café Sacher y Café Central en el centro histórico de Viena, y Café Sperl en el distrito 6.

Encontrarás colas en muchos lugares de Viena, especialmente en el centro histórico. En muchos restaurantes y en los museos. Pero no solo allí, también en el puesto de perritos calientes de Bitzinger, uno de los mejores de la ciudad, en la plaza Albertina, justo al lado del punto de encuentro de nuestros Free Tours. Por cierto, es posible que también tengas que hacer cola para nuestros recorridos gratuitos si no reservas anticipadamente a través de nuestro sitio web, ¡así que te recomendamos entrar en la web y reservar ya! Los tiempos de espera más largos suelen ser en el Palacio de Schönbrunn, pero también tenemos una solución muy fácil para esto: ¡simplemente únete a nuestro tour especial ‘Palacio de Schönbrunn sin colas’!

La cocina vienesa es más conocida por su repostería, pero también incluye una amplia gama de platos sabrosos y sustanciosos, principalmente con carne, pero también hay apetitosos platos para los vegetarianos. Os recomendamos probar el Krautfleckerl, Kartoffelgulasch y Eiernockerl. El plato más famoso de la cocina vienesa es Wiener Schnitzel, una chuleta muy fina, empanada y frita hecha de ternera (una versión más barata se hace con carne de cerdo y se ofrece como el Schnitzel “Wiener Art”). También deberías probar el Tafelspitz (ternera hervida servida con patatas, rábano picante y espinacas), el Gulasch (estofado de ternera en salsa de pimentón picante) con albóndigas de pan o el Selchfleisch (carne ahumada) con chucrut. Para la típica comida rápida vienesa, busca un Würstelstand y pide un Käsekrainer (salchicha con queso) o un perrito caliente con salchicha Frankfurt. Los platos dulces incluyen Apfelstrudel (strudel relleno de manzana), Topfenstrudel (strudel con cuajada), Kaiserschmarrn (tortitas servidas con compota de frutas) y Sachertorte (un pastel de chocolate de dos capas con mermelada de albaricoque en medio). Estos y muchos más dulces vieneses se pueden saborear en una variedad de cafeterías, pero para la selección más amplia, visita el Café Demel, justo en el centro histórico de Viena.

Hay dos rankings en los que Viena figura normalmente en primera posición. La ciudad ha ganado varias veces el título de “la mejor ciudad del mundo para vivir”. Por otro lado, otra encuesta llegó a la conclusión de que la población de Austria es considerada por los extranjeros como una de las más gruñonas del mundo. ¡Pero no te preocupes! Aunque los vieneses pueden parecer un poco gruñones de buenas a primeras, rápidamente verás que tienen un corazón de oro.

Aquí tienes algunos consejos para poder ganarte el cariño de los vieneses:

 1. Usa el saludo local “¡Grüß Gott!” (pronunciado “grus got”, con una r pronunciada suavemente y poniendo el énfasis en grus). Incluso si no hablas nada de alemán, aprender algunas palabras educadas te será de gran ayuda al instante para experimentar la gran hospitalidad que Viena puede ofrecer. ¡Incluso si hablas algo de alemán, es mejor evitar el famoso “Guten Tag!”. ¡No estamos en Alemania! En Austria, además de “Grüß Gott”, también puedes escuchar “¡Servus!” como una forma de saludar.

  1. “Danke” (“gracias”): seamos sinceros, siempre es bueno ser capaz de mostrar gratitud en la lengua autóctona.
  2. “Bitte” es una palabra súper útil: significa tanto “por favor” como “de nada”. Por lo tanto, puedes usarla cuando pides algo o cuando alguien te dice “¡Danke!” a ti.
  3. Es mejor no pedir un Cappuccino, en Viena es un “Melange”.

¡Incluso con tan solo este conocimiento del idioma, ya puedes pedir educadamente un café o cualquier cosa de la carta y mostrar gratitud cuando te la traigan!

Hay mucho que ver y hacer, no solo en el centro histórico de Viena, sino también en las afueras de esta maravillosa ciudad. Aquí tienes una lista de 10 experiencias imprescindibles para disfrutar de la ciudad durante tu visita.

  1. Catedral de San Esteban (Stephansdom), el hito icónico de Viena y de Austria.
  2. El Palacio de Schönbrunn, antigua residencia de verano de Sissi, y el Palacio Imperial (Hofburg), desde donde gobernaba el poderoso imperio de los Habsburgo.
  3. Escuela Española de Equitación y sus mundialmente famosos Lippizaners.
  4. Visitar una cafetería y probar los pasteles, especialmente nuestro Apfelstrudel, ¡pero todos están ricos!
  5. Tomar un Wiener Schnitzel u otra abundante comida tradicional en un “Beisl”, un restaurante típico austriaco.
  6. Degustación de vino local en un “Heurigen”.
  7. Visitar la Ópera Estatal (Staatsoper) o ir a un concierto de música clásica en el Musikverein.
  8. Dar un paseo en la noria de Prater para ver esta impresionante ciudad desde las alturas.
  9. Ir a un museo (para ver todos los maravillosos tesoros necesitarías varias semanas, así que tal vez tengas que elegir entre el Museo de Bellas Artes (Kunsthistorisches Museum), el Museo de Historia Natural (Naturhistorisches Museum), el Museo de Artes Aplicadas (Museum für angewandte Kunst), el Leopold Museum (con numerosas obras de Schiele y Klimt), el Upper Belvedere (hogar de la colección de Klimt más grande del mundo y “El beso”), o la Albertina (Dürer “Hare”). ¡Tienes muchas opciones para elegir!
  10. Explorar la hermosa zona del Danubio en verano o sentir la atmósfera mágica de los mercados navideños (Weihnachtsmärkte) en invierno.

Austria es parte de la zona euro y, por ello, emplea el euro. Si necesitas cambiar dinero, lo más recomendable es visitar una oficina de cambio en el centro de la ciudad, ya que es posible que ofrezca mejores tarifas que las que encontrarás en tu hotel o en el aeropuerto. Sin embargo, verifica si hay alguna tarifa adicional y compara la tarifa ofrecida con la tarifa media del mercado para escoger el servicio más adecuado. Los cajeros automáticos son una buena alternativa para sacar efectivo a un cambio mejor que el que puedan ofrecer en una oficina de cambio. Comprueba si tu banco está asociado a algún banco local en Viena. Si lo está, deberías poder usar sus cajeros automáticos por una tarifa reducida o sin comisión. Cuando utilices un cajero automático, elige siempre la opción de sacar dinero en euros para asegurarte de que el cambio se haga por una tarifa más justa.

El majestuoso Danubio es el segundo río más largo de Europa, se origina en Alemania y cruza la asombrosa cantidad de diez países antes de desembocar en el Mar Negro. En Viena, al “bello Danubio azul”, al que se refiere el famoso vals, compuesto por Johann Strauss Jr., se suma el Danubio Nuevo (Neue Donau), el Danubio Viejo (Alte Donau) y la Isla del Danubio (Donauinsel), que juntos forman una gran área de recreación de fácil acceso con infinitas posibilidades de ocio y deporte al aire libre. En el centro de la ciudad, justo donde limita el distrito 1, puedes disfrutar del canal del Danubio (Donaukanal), que en verano tiene muchos bares con mesas al aire libre e incluso chiringuitos donde puedes tumbarte en tumbonas y tocar la arena con los dedos de los pies.

En caso de que suceda lo peor, estos son los números de teléfono más importantes de Viena: Bomberos: 122; Policía: 133; Ambulancia: 144, Médico de urgencias (noche y fines de semana): 141, Emergencias europeas: 112.

La asistencia médica en Austria es gratuita para los titulares de una tarjeta sanitaria europea. Se recomienda encarecidamente a los viajeros de países no europeos que contraten un seguro de viaje antes de su viaje a Austria.

En el centro histórico de Viena y sus alrededores hay muchos museos que ofrecen entrada gratuita para cualquier persona menor de 19 años. La lista incluye:

  • El Museo Albertino
  • El Belvedere
  • El Museo de Historia Militar (Heeresgeschichtliches Museum)
  • El Museo de Bellas Artes (Kunsthistorisches Museum)
  • El Museo de Artes Aplicadas (MAK – Museum für angewandte Kunst)
  • El Museo de Arte Moderno (Mumok)
  • El Museo de Historia Natural (Naturhistorisches Museum)
  • La Biblioteca Nacional de Austria (Österreichische Nationalbibliothek)
  • El Museo del Teatro de Austria (Österreichisches Theatremuseum)
  • El Museo Técnico (Technisches Museum)
  • El Museo de Viena Karlsplatz (Wien Museum Karlsplatz)
  • Las Exposiciones en el Museo Infantil ZOOM (ZOOM-Ausstellung im ZOOM Kindermuseum)

Durante tu estancia en Viena, no puede faltar una visita a una tradicional Heurigen, una taberna local de vinos. La mayoría de los Heurigen están lejos del centro histórico de Viena, pero hay una joya escondida, cerca de San Esteban, en Ballgasse, llamada “Gigerl”. Heuriger significa “vino de este año” y se sirve con un Achterl (1/8 de litro), un Vierterl (1/4 de litro) o una jarra de medio litro. La mejor zona y al mismo tiempo la más turística para Heurigen es Grinzing (última parada de la línea de tranvía 38, que sale de Schotttentor), pero también hay muchos lugares igualmente geniales en Nussdorf (última parada de la línea de tranvía D), Stammersdorf (última parada de la línea de tranvía 31) o Neustift (línea de autobús 43B).

Austria es hogar de excelentes vinos locales. Los vinos blancos (dos tercios de la producción) a menudo se elaboran con uvas Grüner Veltiner y los vinos tintos con uvas Zweigelt o Blaufränkisch. En las afueras de la ciudad hay más de 200 bodegas, pero a tan solo una hora en coche (desde el centro histórico de Viena hasta el valle de Wachau o el área alrededor del lago Neusiedl) se puede encontrar aún más variedad.

Los horarios de apertura de tiendas y supermercados están regulados por ley en Austria. Los días laborables, las tiendas de las principales calles comerciales abren normalmente entre las 9:00 y las 9:30 y cierran entre las 18:00 y las 19:00, algunas hasta las 20:00. Los centros comerciales como Wien Mitte y Lugner City abren a las 9:00 y no cierran hasta al menos las 21:00 los jueves y viernes. Los supermercados están abiertos entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana y cierran entre las 19:00 y las 20:00 de lunes a viernes. Los sábados la mayoría de las tiendas y supermercados cierran a las 18:00. Los domingos y festivos solo están abiertas las tiendas de souvenirs y los supermercados en las principales estaciones de tren (por ejemplo, Wien Hauptbahnhof, Praterstern, Franz-Josefs-Bahnhof) y en el aeropuerto. Los domingos también está abierto un pequeño supermercado Spar frente a Museumsquartier (Babenbergerstraße 9). Si estás en el centro histórico de Viena, encontrarás un pequeño supermercado, llamado Billa Corso, en Neuer Markt. ¡También abre los fines de semana!

El idioma oficial de Austria es el alemán, hablado con un inconfundible acento austriaco. La mayoría de la gente de aquí, especialmente las generaciones más jóvenes, hablan bien inglés, aunque la mayoría de las personas, naturalmente, se siente mucho más cómoda comunicándose en su propio idioma. Al tratar asuntos oficiales (departamentos gubernamentales y similares), prepárate para que muchos administradores no estén dispuestos a comunicarse en inglés contigo.

La mayoría de los hoteles y hostales de Viena ofrecen acceso gratuito a Internet. Además, puedes usar alrededor de 400 puntos de acceso WiFi gratuitos (40 en el distrito 1) en toda la ciudad. Por ejemplo, en Stephansplatz (el área alrededor de la Catedral de San Esteban en el centro histórico de Viena), MuseumsQuartier (sede del Museo Leopold, Mumok y el Museo para Niños ZOOM, entre otros), Naschmarkt, Prater y Donauinsel (Isla del Danubio), así como en numerosas estaciones de tren y metro.

El transporte público en Viena es increíblemente eficiente y no es absolutamente necesario tener el horario a mano porque todos los servicios funcionan con mucha frecuencia. Dentro de la ciudad el transporte te permite moverte de forma rápida y cómoda. Un billete de ida cuesta 2,20 euros y es válido durante 90 minutos. Si planeas viajar mucho, un boleto de un día o de varios días será lo más conveniente y rentable. Los precios son 7,60 euros por 24 horas, 13,30 euros por 48 horas y 16,50 euros por 72 horas. Cada tipo de billete se puede adquirir en las máquinas expendedoras de billetes de cualquier estación de metro. En las estaciones de metro más grandes también hay ventanillas de venta de billetes. Recuerda validar tu boleto en una de las máquinas de validación, pero hazlo solo una vez por cada ticket; validar un boleto más de una vez lo invalidará instantáneamente. Los billetes sencillos para tranvías y autobuses se pueden comprar en una máquina expendedora de billetes en el tranvía o directamente al conductor. Para llegar al punto de encuentro de Good Vienna Tours delante de Albertina, toma la línea de metro U1, U2 o U4, baja en Karlsplatz, toma la salida “Oper”, rodea la Ópera Estatal de Viena (Staatsoper) y allí verás nuestro paraguas verde. Las líneas de tranvía 1, 2, 0, D y 71 llevan a la parada “Kärtner Ring / Oper” en la Avenida Ring Road (Ringstraße), que queda a dos minutos a pie del Museo Albertina.

La Navidad es una época mágica en Viena. El centro histórico de Viena está elaboradamente iluminado con luces festivas y los mercados navideños (Weihnachtsmärkte) son lo más destacado del año para gente local y turistas por igual. En el corazón de la ciudad, en Stephansplatz (el área que rodea la Catedral de San Esteban), en el Ayuntamiento (Rathaus), así como en el Museumsquartier, podrás experimentar la maravilla de la temporada festiva, beber el Glühwein (vino caliente) para entrar en calor, comer castañas recién asadas y ver los maravillosos adornos y regalos navideños, en su mayoría hechos a mano, en los numerosos puestos que hay.

Para no ofender a la gente local, trata de evitar algunos errores de principiante: ¡No pidas un capuchino, en Viena es una Melange! Lo mismo se aplica a las bebidas mezcladas con soda: no lo llames Schorle, la palabra correcta es Spritzer. Si te apetece un vino blanco con soda pide un Weißweinspritzer, que aquí es la bebida nacional, o si simplemente quieres un zumo de frutas con soda pide, por ejemplo, un Apfelspritzer. ¡Ni se te ocurra escaquearte de pagar en el transporte público! Si te pillan en algún control esporádico viajando sin billete tendrás que pagar 103 euros de multa.

Y, por último, pero no menos importante…. No llames alemanes a los austriacos. ¡Ese es el mayor error que puedes cometer!

Ten en cuenta que cruzar la calle de forma imprudente en Viena puede salirte caro, ya que las normas de tráfico en Austria también se aplican a los peatones. La multa por cruzar la calle en un semáforo en rojo puede ascender a 140 euros. Por eso, es mejor parar y esperar la luz verde. Mientras esperas, echa un vistazo más de cerca a las pequeñas figuras que hay en los semáforos: en alrededor de 50 semáforos para peatones, especialmente en el centro de la ciudad, no solo verás a un hombre de pie o caminando, sino también a parejas, ya sean heterosexuales o del mismo sexo. Los nuevos símbolos de semáforos se introdujeron en mayo de 2015 cuando Viena se preparaba para el Vienna Life Ball y el Festival de la Canción de Eurovisión y tienen querían destacar el papel de Viena como una ciudad abierta y resaltar la diversidad de su población. Como la respuesta de los medios internacionales a la campaña fue abrumadora, el Ayuntamiento decidió mantenerlos como elementos permanentes del panorama social.

Prater es un parque ubicado en el distrito 2 de Viena, fuera del centro histórico, de aproximadamente 6.000.000 de metros cuadrados, ¡casi el doble del tamaño del Central Park de Nueva York! Lo más conocido es su parque de atracciones, llamado Wurstelprater, con una noria gigante. Pero la mayor parte la ocupa una amplia zona recreativa, donde los vieneses salen a pasear, pasean al perro, hacen picnics, toman el sol, corren o realizan otras actividades al aire libre. Prater alberga varios parques infantiles, un planetario, el museo Prater y el Liliputbahn, un pequeño ferrocarril. Metro U1, línea roja, parada Praterstern.

Viena es una ciudad muy segura, especialmente en el centro histórico, ¡no tienes de qué preocuparte! En general, no tendrás problemas para caminar por la noche, aunque hay algunas zonas que debes evitar para no toparte con gente de poco fiar: el área alrededor de la estación de Praterstern y las paradas de metro y tranvía a lo largo de Margareten Gürtel y Wiedner Gürtel son algunas de ellas. Aparte de eso, solo sigue las reglas habituales: ten en cuenta que los carteristas se sienten más cómodos en grandes multitudes o alrededor de lugares de interés turístico. No te fíes de los vendedores disfrazados de Mozart, que suelen estar en lugares turísticos, especialmente frente a la Catedral de San Esteban (Stephansdom) y la Ópera Estatal (Staatsoper). Todos tratan de vender entradas para conciertos de música clásica, pero algunos están vendiendo entradas con precios exageradamente elevados para espectáculos, que no deberían llamarse conciertos. ¡Y ten cuidado con los ciclistas y los carriles bici! Están por todas partes en Viena. ¡Los ciclistas son rápidos y no ceden el paso cuando accidentalmente pones un pie en el carril bici!

Ubicado en los magníficos terrenos del Palacio de Schönbrunn, la residencia de verano de Sissi, es el zoológico más antiguo de Europa que aún existe (¡nada más y nada menos que desde 1752!). Tiergarten Schönbrunn (Zoológico de Schönbrunn o Zoológico de Viena) es el hogar de una extraordinaria colección de animales salvajes, desde nuestros famosos gemelos panda hasta orangutanes, osos polares, jirafas, tigres siberianos, koalas, cálaos y rinocerontes, por nombrar solo algunos.

Desde el mismo centro de la ciudad, se puede llegar fácilmente al zoológico con la línea U4 U-bahn (desde la estación Karlsplatz, junto a la Ópera Estatal, o desde la estación Schwedenplatz, cerca del canal del Danubio).

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